Características y Teorías de la motivación
TEORÍAS DE LA MOTIVACIÓN
La teoría se explica e ilustra en una pirámide: en la base se encuentran las necesidades más básicas y esenciales; y en la cúspide las más trascendentes. El ser humano se esfuerza por ascender en la pirámide y para ello debe satisfacer necesidades cada vez más complejas y que necesitan más tiempo para ser cumplidas.
TEORÍA DE LAS NECESIDADES ADQUIRIDAS
La teoría fue desarrollada por David McClelland y sus socios en el año 1961. Ellos explican que las personas poseen tres necesidades que operan a nivel inconsciente y son adquiridas a lo largo de la vida mediante el aprendizaje. Además, intervienen en simultáneo y generalmente se posee una tendencia hacia una por sobre las demás.
TEORÍA DE LOS DOS FACTORES
La Teoría de los Dos Factores, también denominada -Teoría de los Factores de Higiene y Motivación- fue fruto de un trabajo de investigación del psicólogo Frederick Herzberg. La investigación se publicó en 1968 y consistió en entrevistar a empleados de diversas organizaciones. Se interrogó sobre qué situaciones le gustaban y cuáles le disgustaba de su trabajo, con el fin de determinar qué espera la gente de su trabajo y que los satisface.
TEORÍA DE LA EQUIDAD Y JUSTICIA ORGANIZACIONAL
La teoría fue desarrollada en 1965 por John Stacey Adams. La teoría supone que los empleados comparan lo que aportan a sus empleos (por ejemplo, esfuerzo, experiencia, educación y competencia) con lo que obtienen de ellos (salario, aumentos y reconocimiento) en relación con los de otras personas. Percibimos lo que obtenemos de un trabajo (resultados) en relación con lo que aportamos (insumos), y después comparamos nuestra razón insumo–producto con la de otros que importan.
TEORÍA DE LAS EXPECTATIVAS
La teoría de la expectación, o la teoría VIE (valencia, instrumentalidad y expectativa), fue desarrollada por Víctor Vroom en 1964. Esta postula que las personas están más motivadas cuando es alta la probabilidad de que un esfuerzo en el trabajo lleve a lograr un desempeño adecuado, y que esto le sirva para satisfacer sus metas personales. Por ejemplo, la señora “XX” desea adquirir un crédito hipotecario (meta personal), por ello lleva dos meses realizando horas extra durante tres días de la semana (esfuerzo), ella espera que esto le conceda un ascenso (desempeño) y con ello poder calificar para el crédito.
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